miércoles, 16 de mayo de 2012

Asomar la cabeza

Los periódicos, la radio, la televisión… Todas las noticias que leemos o escuchamos últimamente pintan  de un color gris casi negro. Parece no haber otras noticias que más desempleados, cierre de empresas, caídas del IBEX o nuevos máximos históricos de  la (ya casi familia nuestra) prima de riesgo.

¿De verdad que en España o en el resto mundo solo hay noticias malas?
¿No sería mejor empezar el día con cosas buenas?

Quízás estamos sumergidos en una espiral de negatividad y pueda parecer que no hay ningún tipo de salida, que nadie se pone de acuerdo para hacer “algo” o que no se sabe cual es la solución. ¡Demasiado pesimismo tan temprano!
En estos tiempos que nos toca vivir, la información económica y financiera que llega a nuestras manos esta sesgada y condicionada. Hoy parece que la senda de la austeridad y del adelgazamiento de lo público es el único camino para salir de esta maldita crisis. Esta línea de pensamiento (clásico) que sostiene que las intervenciones del Estado en la economía deberías ser mínimas. La teoría clásica fue la única relevante hasta que John Maynard Keynes escribió su Teoría general del empleo, el interés y el dinero en 1936.

Keynes fue capaz de elaborar una teoría en la que el papel del Estado pasa a ser importante. Partiendo de la base de que la economía es cíclica y que a períodos expansivos (de crecimiento del PIB y por tanto de la economía) siguen períodos recesivos (de crisis), se establece que el papel del Estado debería de hacer que los ciclos fueran lo menos pronunciados posibles, de modo que, se “anime” el consumo en época recesiva y se evite que se “recaliente” la actividad en épocas expansivas.

Si asomamos la cabeza por la ventana, los colores grises y negros a los que nos hemos acostumbrado cambian, EL MUNDO CRECE, lo que puede ser una buena señal de que las cosas no están tan mal ahí fuera. Según está previsto, EE.UU crecerá un 1,7% de su PIB, los países que conforman América Latina lo harán en un 4,5, los países EAGLE un 6,7% y la zona de Asia-Pacífico un 5,7%… ¿Qué pasa en Europa y en España? ¿Estamos en un periodo recesivo?
Aunque en los últimos meses si que han habido algunos avances para resolver la crisis europea, faltan pasos muy importantes por dar. En Europa sigue haciendo falta una hoja de ruta clara para poder salir de la crisis, y es que no todo tendría que haber sido el reducir la deuda de los países, que no deja de ser algo muy importante y fundamental para salir del “pozo”, pero no hace que se reactive el consumo.

Si seguimos la hoja de ruta de Keynes, no es el momento de la anorexia pública. Según su teoría sobre la demanda agregada,  la renta de un país (es decir, su PIB), está formado por Consumo, Inversión y el sector exterior. De estos factores, el que puede funcionar como motor es el consumo, ya que la Inversión productiva se realiza únicamente en entornos en los que la demanda interna es fuerte. Solo en un entorno en el que la demanda de bienes y servicios interna es fuerte existen incentivos para ser eficiente, y por tanto, competitivo en el mundo.

Es totalmente verdad que los déficits actuales están ayudando a la economía. Los déficits aquí y en otras grandes economías, incluso, salvaron el mundo de una recesión mucho más profunda. La perspectiva a largo plazo es preocupante, pero no exactamente catastrófica si se combina con una agenda de estímulos económicos.

Así las cosas, a día hoy, cuando el consumo de las familias y la inversión productiva caen a plomo, es más necesario que nunca que sea el Estado quien sostenga la Demanda agregada, por medio del consumo y la inversión. Esto es lo que  Europa empieza a comprender; por fin asoma la cabeza por la ventana para ver qué pasa ahí fuera.

Hoy ya se habla de destinar más recursos al Banco Europeo de Inversiones (BEI), crear un fondo para financiar inversiones en infraestructuras y obra civil y mejorar la eficiencia en el uso de los fondos estructurales de la unión. Quizás todo esto plasmado en una hoja de ruta, detallada y presupuestada engrase los engranajes de nuestra economía y vuelvan a dar credibilidad al sistema financiero, porque si no producimos, no acabamos con las deudas.

Quizás hoy sea el día para empezar a pensar que algo ha cambiado, y que este puede ser el principio del fin de una crisis que hizo replantearse al viejo continente muchas teorías económicas.

Un post de @yeraydz y @Ton_pachon.