martes, 15 de noviembre de 2011

Táctica y estrategia, y electoralismo.

Compromisos de Mariano:
- En el primer día de mi gobierno la prima de riesgo caerá
- Haré una política económica como Dios manda
- Generaremos la confianza necesaria para remontar el empleo
Suenan genial estos compromisos de Rajoy verdad? Parece que Dios se suma a los cientos de ministrables económicos populares, y que cae de cajón todo lo que dice, ahora, cuantas de esas cosas están en sus manos?

En política económica hay que diferenciar claramente entre instrumentos y objetivos; muy sencillo, los instrumentos son aquellas variables sobre las que se pueden incidir para lograr determinados objetivos. Pongamos un ejemplo económico: Para incentivar la economía (objetivo), podemos bajar los tipos de interés (instrumento). Lo que debemos tener claro es que esto es como las aspirinas, también tiene efectos secundarios, y una bajada de los tipos de interés tendrá un efecto secundario, tensiones inflacionistas.

Para no iniciados, tomemos una poesía, pelín manida pero muy útil para esto, de Benedetti, táctica y estrategia:

Mi táctica es mirarte
aprender como sos
quererte como sos .

mi táctica es hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos.

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites

Digamos a lo que Benedetti llama táctica, en política económica le llamaremos instrumentos y a lo que llama estrategia le llamaremos objetivo.

Es fundamental que definamos correctamente los objetivos, para ello debemos establecer un horizonte temporal y ser capaces de valorarlo (ponerle una cifra objetivo). Por ejemplo: “Bajar el paro” no es un objetivo, es mera propaganda, “Establecer el paro dentro de 3 años en un 10%” sería un objetivo serio, pero no un compromiso político.

En mi opinión los compromisos políticos deben de centrarse en los instrumentos porque es sobre los que un gobierno puede incidir.

Alfredo Pérez Rubalcaba:
Instrumentos:
- Solicitaré una moratoria a la Unión Europea para cumplir el compromiso de déficit y no asfixiar a la jadeante economía española.
- Reinstauraré el Impuesto al Patrimonio solo para grandes fortunas
- Instauraré un tributo a los dividendos de los bancos

Objetivo:
- Con estos impuestos podremos recaudar 2.500 millones de euros y afianzar sanidad y educación pública.

Evidentemente esto es una muestra, pero deja patente la claridad de los medios para llegar a los objetivos deseados de unos, y la capacidad de entremezclar pseudo objetivos para ocultar los reales.

Y a ti, que te genera confianza?
Prefieres a quien se encomienda a Dios o a la economía?

2 comentarios:

  1. Me FLIPA.
    Pero dicho esto yo le sacaría toda la parte de Rubalcaba, que independientemente de que me encante como persona, no me gusta lo que representa ahora mismo. Cuestión de ideologías, o necesidades básicas, qué sé yo. Por primera vez desde que hago uso de mi derecho a voto, me enfrentaré a la urna clara a clara con la firme intención de que eso cambie algo. Algo que a mí personalmente no me representa.
    Dicho esto, me quito el sombrero hermano, y no lo hago ante cualquiera .

    ResponderEliminar